Viajar a la Amazonía Ecuatoriana es sumergirnos en un océano de verdor y biodiversidad insospechada.. Te sorprenderá ver el dosel de la selva desde la copa de un enorme árbol de mas de 60 Mts. de altura y sentir los profundos sonidos del bosque lluvioso al anochecer. Las caminatas y navegaciones en estrechos cayucos por los pantanos te revelarán la enorme biodiversidad de uno de los ecosistemas más complejos de nuestro planeta . Entre el verde espesor de sus bosques se confunde el azul, verde y púrpura metálico de las alas de las mariposas y de las coloridas tángaras.
Al caer de la noche el zumbido de los insectos y monos aulladores se pierde en las misteriosas aguas de sus ríos y bosques inundados. Es la señal que te alistará para una apasionante caminata nocturna , conducida por guías locales, expertos en desentrañar los misterios de la misma . La legendaria Amazonía Ecuatoriana representa la mezcla perfecta entre adrenalina y naturaleza. Caminatas bajo la sombra de árboles gigantescos, recorridos fantásticos por los ríos, entre ellos el Napo, el más largo de la región con 855 kilómetros, son parte de la grandiosa aventura que nos permitirá intimar con la naturaleza y aprender de la atávica sabiduría de los nativos. Los hijos de la tierra del verdor infinito. Basta con ver la grandeza de los ríos y el frondoso follaje de los árboles, para empezar a sentir la magia seductora de la Amazonia Ecuatoriana; Las nubes anaranjadas por el fulgor agónico del sol, las frágiles canoas que pelean con las corrientes, el chillido enloquecedor de los anónimos anfitriones de la selva. Sus atributos hacen de ésta el hogar de una gran diversidad de insectos, aves, mamíferos, reptiles e increíbles plantas; como la mariposa Morpho, tucanes, loras, carpinteros, águilas, jaguares, monos, tapires, pecaríes, osos hormigueros, delfines de agua dulce, pirañas, paiches, caimanes, bromelias, orquídeas, palmas y árboles gigantes de 60 mts. de altura.
La diversidad cultural esta representada por grupos étnicos como los Secoyas, Huaoranis, Shuaras, Sionas, Cofanes y Quichuas. Su increíble conocimiento en medicina natural, shamanismo y sus tradiciones misteriosas, representan una profunda relación con el medio ambiente.
Este refugio, en la lucha natural entre vivir, prolongar la especie o morir y desaparecer es la fuerza creadora de un mundo cambiante, de un impresionante laboratorio natural; constituye una de nuestras principales reservas de vida. Visitarla es estar en contacto con el perfecto y colorido trabajo de la naturaleza. Ríos revoltosos, calor y lluvias, un lugar en el que la madre naturaleza se ha vestido de verde para albergar la vida en sus más diversas formas.
La tierra del verdor infinito nace en la ladera oriental de los Andes Ecuatorianos. Su clima se caracteriza por el calor y las lluvias persistentes -con rayos y truenos- que "engordan" los cauces del río Napo, principal afluente ecuatoriano del mítico río Amazonas.
Nuestra aventura iniciará en Quito, desde donde volaremos 300 Km. cruzando los Andes hasta el Coca. Aquí nos embarcamos en grandes cayucos que nos llevan a través del Río Napo por el lapso de 2 horas, atravesando con total calma y tranquilidad el agua de un río de 60-100 metros de ancho hasta arribar luego de una caminata corta entre las veredas de la selva, al lago Pilchicocha, conocida como La Laguna Negra, en el que podremos nadar con pirañas. Esta reserva es parte de una naturaleza estancada en el tiempo.
Una vez en nuestro albergue en plena selva, prepárate para efectuar las caminatas más estimulantes de tu vida, entre pantanos, árboles gigantescos y puentes colgantes, mientras descubrimos uno a uno de los misteriosos habitantes de la selva, desde el diminuto mono pigmeo, hasta los siempre cautelosos osos perezosos, caimanes , monos aulladores, pirañas, serpientes.
Lo que viene es aventura y confort en uno de los lugares más paradisíacos del mundo.