CAMBOYA

Camboya es un pequeño país ubicado entre Tailandia, Laos y Vietnam. Sacudido hasta mitades de los años 90 por constantes guerras civiles, actualmente se abre al mundo ofreciendo una historia fascinante, una geografía exuberante y las construcciones  más impresionantes que puedas llegar a conocer.
Dos ríos atraviesan el país y lo proveen de gran riqueza: el río Mekong, que cruza de norte a sur y desemboca a través de Vietnam al Mar del Sur de China; y el Río Tonlé Sap, que se origina en el noroeste, forma un lago (del mismo nombre) en el centro del país y desemboca en el sur del país en el río Mekong. Estos dos ríos presentan anualmente un fenómeno sumamente interesante: en la temporada de lluvia (de mayo a octubre), el nivel de agua del Mekong sube de una manera tan vertiginosa que retrocede a lo largo del Tonlé Sap, llenando el lago. En estas fechas, la superficie del lago se quintuplica. Pasado octubre, se estabilizan las aguas en el Mekong, de manera que el flujo del Tonlé Sap regresa a la normalidad.  Este lago se convierte en una de las fuentes de peces de agua dulce más importante del mundo,  además estas aguas están llenas de nutrientes que se aprovechan en el cultivo de arroz en todas las zonas aledañas al lago.

Gracias a este fenómeno, el pueblo camboyano cuenta con los dos componentes principales de su alimento: una gran variedad de peces de agua dulce y arroz. Camboya presenta un interesante mosaico gastronómico en el que se pueden encontrar influencias tailandesas, chinas, vietnamesas e hindúes. Así que si te gusta la variedad gastronómica, Camboya  debe estar en tu agenda.

Entre el siglo IX y XIII, lo que ahora es Camboya y parte del sur de Vietnam fue regida por una de las dinastías más poderosas y productivas en la historia: los Khmer. Aunque inicialmente tenían una fuerte influencia hindú, pronto desarrollaron una cultura propia que tiene su expresión más importante en la construcción de templos sin precedentes. Inspirados por una cosmogonía cuyo fin era promover la fertilidad de la tierra, los palacios de los dioses se construían rodeados por canales que eran alimentados por sistemas de abastecimiento sumamente complejos.

Algunas de las construcciones más importantes son:
Banteay Srei significa la “ciudadela de las mujeres” o “ciudadela de la belleza”, probablemente debido a su tamaño y delicadeza en la decoración. Se encuentra a unos 20 km de la ciudad de Angkor. Data de finales del siglo X y fue construido durante el reinado de Rajendravarman. A diferencia de los principales sitios de Angkor, no era un templo real, sino que fue construido por uno de los consejeros del rey.

Angkor Wat significa “ciudad pagoda”. No sólo fue el más grande y sublime templo Khmer, sino también una ciudad. Fue construido a principios del siglo XII durante el reinado del rey Suryavarman II, y ejercía la función tanto de capital como de templo dedicado al dios hindú Vishnu. Es una representación completa de la cosmogonía hindú. Su magnificencia es tal,  que aún  hoy, poner un pié en el templo-ciudad, es sentir una espiritualidad que pocos lugares ofrecen, sin importar las creencias que profeses.

Angkor Thom (“gran ciudad”) fue una de las ciudades más grandes del imperio Khmer, fundada por el rey Jayavarman VII a finales del siglo XII y probablemente se conservó como capital hasta el siglo XVII, de manera que varios reyes sucesores agregaron templos y palacios al conjunto.

Bayón se encuentra en Angkor Thom y fue el templo principal construido por Jayavarman II. Es una de las construcciones religiosas más enigmáticas en el mundo. Su estructura y su significado religioso son sumamente complejos y pasó por varias fases religiosas: desde Panteón de los Dioses, adoración hinduista, hasta el budismo.

La exhuberancia de Camboya se ha hecho notar en todos estos templos, tan antiguos y tan vivos.   A lo largo de los siglos, la selva se ha colado lenta pero constantemente entre los muros. Gigantescas raíces de árboles centenarios se derraman sobre los templos y palacios, dándoles a todos un especial encanto enigmático y su vez dotándolo de una energía portentosa, mágica, que te llena la mente, el cuerpo y  alma, con una sabiduría ancestral.